En algún lugar del barrio Santa Fe, en Bogotá, se encuentra un museo fuera de lo común. No son pinturas, esculturas, objetos históricos o celebridades en cera. Son momias las que habitan aquel lugar, pero no egipcias, como en algunos museos famosos del mundo. En realidad, son momias de bebés. Ni siquiera eso, son momias de fetos.
La entrada está enrejada, supongo
que es por la ubicación de la casa, en un barrio bañado de drogadicción,
prostitución y crimen. Lo primero que uno hace al entrar, es pagar los diez mil
pesos de la entrada. No hay posibilidad de pedir rebaja. Además, advierten que
es peligroso llevar adentro de las salas objetos electrónicos como cámaras o
celulares, debido a algo que producen las momias. Así mismo, tampoco es necesario llevar un cuaderno de
notas, como me hubiera gustado hacer, pues el museo otorga una guía de ocho
hojas con toda la información pertinente.
La primera sala es un auditorio
donde tuve la oportunidad de ver una película sobre la formación del ser
humano; es decir, cómo el espermatozoide logra entrar al óvulo, y como a través
de los cambios de esa primera célula, se va formando un pequeño ser humano. No
sé si fue algo que llamó mi atención, pero recordé las clases de biología del
colegio, cuando decían que muchos fetos animales, incluido el humano, se parecen,
en forma, cuando están en los primeros meses de gestación. Es verdad, en el
video se veía claramente una masa sin forma que se podría confundir con un
conejo o un pollo. Al final del video, y como era de esperarse, muestran el
parto del bebé al que le había seguido el camino. Eso sí, sin censura, claro y
directo se ve como el bebé sale de…
Luego de esta muestra audiovisual,
entré a la siguiente sala. Allí hay muestras desde las células a las treinta horas de vida, hasta un bebé
prematuro. También hay muestras de animales marinos, pues el museo recuerda
que la vida proviene del mar. Vi un
pequeño esqueleto de un feto, órganos… A pesar de este gran descubrimiento
anatómico, impacta ver bebés prematuros que están desnutridos.
Siendo sincera, todo en el museo
es impactante. No solo hay bebés o fetos
que por una u otra razón terminaron momificados. Hay además, bebés extraídos
por medio de aborto criminal – se ven cráneos fracturados y partes del cuerpo
cortadas-, bebés hijos de padres drogadictos o sin ir más lejos, fumadores o alcohólicos-
algunos nacen cíclopes, sin extremidades o incluso…ni siquiera nacen, sino que
mueren en el vientre. Igualmente, los hay que son literalmente pedazos de carne
y huesos, sin una forma reconocible-. Por otra parte, hay algunas momias de
bebés afectados por factores genéticos. En
cierto modo, es algo normal, pues le puede pasar a cualquiera –nadie sabe con
qué genes viene y qué genes va a otorgar a su descendencia-. En este grupo
también entran los hijos de incesto; lo curioso es, que los afectados no suelen
ser ni la segunda ni la tercera generación, el daño se empieza a ver más o
menos a partir de la quinta generación-según lo que relató la guía-.
Ya no tan pequeña, hay la cabeza
de una niña que murió a los siete años producto de una malformación con la que
nació. Iba a ser una bebé normal, sin embargo, su madre no tomó las debidas
precauciones durante el embarazo-contrajo varicela- por lo que la niña nació
con problemas en el cerebro, impidiéndole moverse, y la cara desfigurada. Los
padres al verla, la abandonaron, para ser encontrada más adelante por unas
monjas que la cuidaron hasta el día de su fallecimiento.
Pero no todo son pequeños seres
humanos. También vi la espina dorsal de un adulto, una pierna, caderas,
aparatos reproductivos, sistema digestivo, pulmón, corazón, cerebro, mano-una
mano muy elegante y con clase, debo decir. Incluso sus uñas estaban pintadas
con un hermoso color rosa-.
Una de las misiones del museo es
sin duda fomentar una vida sana. Exponen sin tapujos los pulmones de alguien
que alguna vez fue fumador, así como su corazón. Los órganos encargados del
intercambio de gases son totalmente oscuros y el que es encargado de enviar la
sangre al cuerpo es más grande de lo normal-esto se debe a que los pulmones ya
no son capaces de “producir el oxígeno suficiente” por lo que al corazón le
toca bombear más sangre al cuerpo-. Por supuesto, también están en contra de
las drogas. Fomentan el cuidado durante el embarazo-lo cual incluye una dieta
sana, nada de usar fajas y asistir a los controles requeridos para detectar cualquier
anomalía en el feto-.
Además, están en contra del
aborto. ¿Y si fue una violación y la
madre no quiere llevar consigo el producto de un episodio traumático en su
vida?-el bebé no tiene la culpa-. ¿Y
si el bebé viene con malformaciones que impedirían su vida digna?-no somos Dios para decidir cuánto tiempo
debe o no vivir un ser humano. Si es un mes, que así sea. Si son tres días,
igual. ¿Y si la madre puede morir producto del embarazo?-en ese caso, el médico debe intentar salvar
tantas vidas como sea posible-.
Reservo mi posición al respecto.
Sin embargo, este espacio me permitió ver las cosas de una manera diferente -justo
al día siguiente, haríamos un debate sobre el tema en la clase de constitución-.
Muchas cosas se vinieron a mi cabeza, como las heterotopías de Foucault. Hay un
principio en particular que dice que hay heterotopías asociadas a cortes de
tiempo; estos lugares acumulan tiempo. Pero este lugar en particular acumula
más que eso. No son pinturas, esculturas, objetos históricos o celebridades en cera. Son momias las que habitan este
lugar, pero no egipcias, como en algunos museos famosos del mundo. En realidad,
son momias de bebés. Ni siquiera eso, son momias de fetos, y de vez en cuando
de uno que otro adulto. Eso hace la diferencia. Hay una conexión directa con la
exposición. No son solo objetos tras vitrinas, son otros seres humanos, pudo
ser uno, o el hermano o la tía. La mayoría son cuerpos de hace cuarenta años, e
incluso hoy, gracias a la maravillosa momificación, aún se detallan con precisión
detalles de la piel o las cejas y pestañas. Es algo explícito y real.
Di las gracias a la guía y salí
pensativa. Después de ver aquello se generan preguntas que solo uno se puede
responder.
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