26 sept 2013

Desde Chiforínfula


Lo más maravilloso, no sé. De pronto darme cuenta de que estoy aquí, intentando escribir algo emotivo, que a la vista carece de sentido y parece redundante. Qué importa. En el fondo, mis reflexiones saltan de un lado a otro a través del cuarto. Recuerdos, muchos. Fin.

Años. Meses. Días. Pero hace...cuatro...perdí la cuenta. Ahora solo cuento los números hacia atrás, de dos en tres e ignorando el cero. ¿recuerdas? Yo no. Bueno. Inventemos entonces un nuevo artículo. Combinemos las preposiciones e intentemos entendernos en franglés. Pero sin embargo tú y yo nunca llevamos una conversación de corrido. Mejor no lo hagamos. Improvisar. Mejor se nos da intentar cantar como argentinos, referirnos de “vos” como paisas y regañarnos cual chilenos. Sí. Así.

Tocá entonces, hombre, tu guitarra. ¿Cómo es que se llama? No me digas. Partenaire Particulier. No diré nada al respecto. ¿Recordás? Tercero. El primero y el segundo. Vos entendés. Creo ¿verdad? Pero de eso se trata. De crear algo que solo tú y yo conozcamos.

Debería decir lo de siempre, lo que todo el mundo dirá. No. Quiero ser original. Carajo, no sé cómo. Queso. Macarroni. Roberto de las Plantas. Jaimito Página. Los Chocapics son de Nestlé. ¿Sí ves?

Dejá que mientras me acuerdo de lo que iba a decir, iré a León y me perderé. Sí...el aspecto medieval y toda la onda. Sevilla. La promesa que casi que no, pero sí. Tiburones. Naranja. Canela. Chiforín....¡Calla!

Estallé. Nueve meses y cinco días. ¿pero quién cuenta los segundos? ¿Acaso aquello conlleva importancia? Mejor. Sabés. Yo no. Fin de esta carta. Te quiero, amigo mío. Feliz cumpleaños. Desde aquí y por siempre. ¿verdad?

Muchos mapas para ti. De ahora en adelante. 3:)

18 sept 2013

Último sentimiento

-Te amo.

-¿Por qué te haces daño?-me metí a la boca el último cigarrillo de la caja.

-Necesito sentir algo.-La agresividad se asomaba al tono de su voz.

-¡Puedes sentir tantas cosas! Odio, miedo,desilusion; pero has escogido el peor sentimiento.

-Porque eres la única que me ha impedido sentir aquello. ¿No entiendes? Cuando ya no se puede sentir otra cosa, por más que se quiera, se recurre al amor.

-¿Ya me has odiado?

-Sí.

-¿Has sentido miedo?

-Sí.

-¿Te he desilusionado?

-A cada segundo.

El cogió el cigarrillo, lo chupó rápido y lo acabó. Abrió una cerveza. Lo vi. Me vio.

-¡Maldito seas!-me quejé.

-Te amo-reiteró.

-Te amo.-Lo besé.

17 sept 2013

Arena



Es como cuando perdíamos nuestro muñeco favorito y llorábamos a los pies de nuestra madre rogando que lo trajera de vuelta. La comparación puede parecer forzada pero se verá que no lo es. Ahora soy un hombre, creado por un gran poder superior; porque a pesar de pasar mis noches en vela leyendo a Caicedo, nunca me pude forjar a mí mismo. Sin embargo, y contra mi voluntad, estoy en este maldito desierto, esperando órdenes para matar al primer enemigo que aparezca. ¡Qué vida tan desgraciada! Traído al mundo para ser yo quien lo destruya. Lo que me aterra en verdad es que no siento dolor al oprimir el gatillo. No es adrenalina, ni emoción, pero es sentir que al menos mi paso por este efímero mundo no es tan insignificante. Sirvo para algo: para destruir aquello que no sirve. Y ya no importa nada, no hay miedo ni siquiera a morir. La verdad, espero con ansias aquel momento, y me preparo cada día para el final de mi historia. Quiero ser arena, para ir por el viento, libre, sin tener que preocuparme por la sangre ajena en mis botas. Es una eterna pelea conmigo mismo. El mayor horror es el apocalipsis que se hace interior. Y que no puede ser liberado más allá de las membranas del alma, hacia poderes y regiones sobrenaturales. A pesar de mis deseos tan desgraciados, de volarme a mí mismo y correr lejos, aún espero a una madre que llegue con mi muñeco, me limpie las lágrimas y me acueste a dormir.

*Frases de Foucault y Rafael Argullol