30 ago 2013

Libre


Debía estar ahí. En el centro, en mi amada carrera Séptima. Llegué para hacer un trabajo sobre la independencia, la de 1810. Sin embargo, ¿qué es independencia? el cuento del florero se quedó viejo.


Casualidad del destino, de pronto, que mientras leía los textos del museo sobre cómo se generó un supuesto malentendido en el negocio de Llorente, afuera en la que es la más representativa calle de la capital, se oían gritos pidiendo justicia,  paz, salud, educación, libertad. Porque sin un legislativo eficiente, en un Estado donde da miedo salir a caminar, sin condiciones para tener una vida digna, con escasas oportunidades de ser alguien (a menos de que se tenga plata, claro) no puede existir un pueblo libre. Porque libertad dejó de significar no pertenecer a la corona española. No quiero ser malinterpretada. Yo sueño con gritar algún día que soy colombiana, de la Colombia libre de sí misma. 


Y como lo ampara aquel libro sagrado del Estado, tenemos pleno derecho de salir, hacernos sentir, exigir un cambio; sin embargo, "...al discrepar en las opiniones relativas al mejor uso y aplicación de su  fuerza, los individuos que componen esa multitud no se ayudan unos a otros sino que se obstaculizan, y por esa mutua oposición reducen su fuerza a la nada. Como consecuencia, son fácilmente sometidos por unos pocos que se encuentran en perfecto acuerdo" dice Hobbes en su famoso Leviatán. Dejaré la frase al aire, tal vez algún día la entienda con mejor perspectiva. 


A pesar de ello, mientras que a las marchas y manifestaciones que piden libertad sigan acudiendo vándalos-los que tiran piedra y rompen bancos-nada se va a lograr. Aquellos son quienes obstaculizan reduciendo las posibilidades del pueblo deseoso de cambio. Quedamos en las mismas, sometidos a quienes están allá arriba, con poder.


Ahora bien, pensemos si en realidad había necesidad de tirar piedra, pelear, dañar el transporte público, arremeter contra la fuerza pública-porque es injusto que digan que quien no estudia se vuelve policía, nunca se sabe si esa era su única opción. Como prospecto de periodista, debo aspirar a la objetividad. Es cierto que el ESMAD muchas veces abusa de su autoridad, pero también lo es que con el simple hecho de verles, algunos arremeten en contra de ellos. Se ha convertido en un juego a ver quien lanza la piedra más fuerte y quién responde más rápido con gas. 


Si la gente que se dedica a formar "bonche" se une a los que deseosos de libertad,  que piden las cosas en paz, habría más peso sobre los gobernantes. El orden es clave y lo que siempre se ve es entropía, un arma mortal. Porque en una sociedad dispersa es más fácil gobernar a las masas. 


Nunca me he imaginado de un partido político específico. No me importan los de derecha, ni los de izquierda. No soy roja o azul o multicolor; ni tengo una letra. Mi utopía es  aquella en la que el poder sea de todos, por todos, para todos. Como la primera lección de periodismo: buscando el bien común.

Lograrlo, no sé. Pero sé que con persistencia por parte de todos, ordenados y con un único fin algún día estaremos orgullosos de decir: soy colombiano, de la Colombia por fin libre de sí.

24 ago 2013

Maldito




Sin embargo, ahí estábamos. Mirándonos el uno al otro, a los ojos. Llorosos, casados, sucios. Que la tristeza no abandone este cuerpo efímero, porque entonces dejaré de sentir. La felicidad no es más que una utopía compacta que se guarda en cajas de cartón. Y las sonrisas no son más que la mera existencia de la hipocresía frente al amor.


¿Me quieres? No importa. Me interesa que te vayas. ¡Lárgate maldita sea! De todas formas mi vida ya había recorrido sola los caminos siniestros del destino. Tú solo fuiste el mapa arrugado que me condujo por aquellos senderos oscuros. 


Que el demonio no se entere, sino nos llamará a rendir cuentas; porque hicimos la promesa de no ser tan horripilantes. Pero es imposible mantenerme alejada de tan absurdos sentimientos. Quiero ser dueña de mí misma y poder comprender mis sucios pensamientos. Ya es tarde. No soy más que el recuerdo de una estúpida historia de amor.


Maldito, te amo.

21 ago 2013

CSI Miami: Pervertido - Relato



CSI Miami: Pervertido (temporada cuatro, capítulo dieciséis)
  
Trabajo de la universidad


Philip Gordon, un pederasta, es perseguido y “asesinado” por cuatro hombres en un parque infantil. El laboratorio de criminalística, encabezado por Horatio Cane, de la policía de Miami Dade llega al instante en busca de pistas que logren esclarecer el homicidio. A simple vista, parece obvio que fueron las patadas propinadas por los persecutores las culpables; sin embargo, Alexx Woods detalla una herida de arma blanca al nivel del estómago, lo que indica que posiblemente no fueron los persecutores los verdaderos homicidas. Cerca de la escena, otro agente descubre, tras seguir huellas de sangre en el pasto, un teléfono celular de niños, lo que da pie a que el agente Cane vaya en busca de la primera implicada: una niña de siete años a quien Philip Gordon hizo caer de un pasamanos minutos antes de ser perseguido.


Una vez el cuerpo está en el laboratorio de criminalística, Calleigh Duquense se da cuenta de que en la cara del muerto hay una huella de zapato; rápidamente, busca la marca en los archivos y  descubre que pertenece al padre de la niña, Víctor Terraza. Efectivamente, este fue uno de los persecutores, pero niega rotundamente haber sido quien le propinara la puñalada. De todas formas, a los agentes se les hace sospechoso que Terraza hubiera reconocido a Gordon, a lo que la respuesta es clara: había carteles por todo el vecindario. Es entonces, cuando dos de los investigadores salen en busca de los avisos, siendo inútil pues ya todos los carteles han sido quitados. No obstante, tras una ardua búsqueda, encuentran en los arbustos un cartel arrugado en el cual, después de una larga inspección criminalística, hallan las huellas del hermano de Gordon. Se dirigen entonces a su casa donde se enteran de varias cosas: Philip guarda pornografía infantil en su ordenador; preocupados por el bienestar de la casa el hermano y su esposa hacen turnos para salir; y  los vecinos odian a la familia, razón por la cual les han arrojado una piedra rompiéndoles una ventana. En busca de un posible asesino, descubren que la roca, la cual fue tirada a la basura, fue lanzada por una antigua víctima del pederasta. 


De igual forma, los desechos de la casa de Gordon son investigados, con lo que se descubre que la esposa del hermano no estuvo en la casa como les había dicho a los agentes. Este hallazgo se produce porque en un recibo hay fertilizante, el mismo que se le había aplicado al pasto del parque horas antes del asesinato. Justo después, llega a las oficinas la persona que le había enviado la pornografía a Gordon, denunciando un intento de homicidio (pues este también era conocido como un abusador). Después de una larga descripción de los hechos y tras una investigación, en la que se incluye averiguar de dónde viene un morado que tiene el sujeto en el pecho, se descubre que fue Víctor Terraza quién tiene que volver a declarar. Terraza confirma que fue él quien amenazó al otro sujeto y en medio de la charla se descubre que llevaba un cuchillo, aunque esa no era el arma que mató a Gordon. Vuelven entonces a analizar la herida y se dan cuenta que fue un arma con sierra. Uniendo todas las pistas, regresan a la casa de Gordon donde analizan cada cuchillo de la cocina, dando uno un resultado positivo.


La cuñada de Gordon confiesa, en primera instancia, haber matado al hermano de su esposo, pues había sufrido un aborto espontáneo debido al estrés que acarreaba tener a un pedófilo en su casa. Sin embargo, los investigadores no le creen y realizan un interrogatorio al hermano de Gordon, quien había seguido a Philip al parque para decirle que ya no podría vivir con él debido a lo que le había sucedido a su esposa. Al llegar, vio que su hermano llevaba consigo un cuchillo en el cinturón, por lo que, alterado, se lo quitó y más tarde lo apuñaló hiriéndolo de muerte.

16 ago 2013

Un nuevo camino para el Washington Post



Un nuevo camino para el Washington Post

(Trabajo de la universidad)


El pasado  martes, en la biblioteca Luis Ángel Arango, tuvo lugar la conferencia inaugural de la maestría de Periodismo de la Universidad del Rosario en colaboración con publicaciones Semana; la cual tuvo como invitado especial al director del periódico The Washington Post, Martin Baron. De igual forma se contó con la presencia de Alejandro Santos, director de la revista Semana, y de Juan Carlos Iragorri, director de la maestría.


A pesar de que durante la conferencia se tocaron diversos temas, el más sonado fue la compra del periódico por parte de Jeff Bezos, dueño de Amazon.com , una importante industria de libros en  Internet.  Bezos dijo hace algún tiempo que los periódicos no durarían más allá de dos décadas y siendo un magnate de la red, con una fortuna avaluada en 2.5 billones de dólares, es de extrañar que haya gastado el 1% de su dinero en un periódico que durante 2012 perdió el 39% de ingresos. Sin embargo, Martin Baron se siente entusiasmado con la noticia pues, en sus propias palabras “si los medios de comunicación no ganan dinero, no pueden contar lo que pasa”.


Baron dijo que  no ha tenido una conversación directa con el nuevo dueño del periódico, pero que,  sin embargo, espera cuadrar una cita para principios de septiembre. Afirma que la forma en la que se enteró fue por medio de una carta y que antes de que la notica fuera lanzada, solo la conocían él, su jefa y un periodista que mantuvo el secreto hasta revelar la información.


Lo preocupante es el hecho de que los periódicos están siendo cambiados por los medios digitales pues la mayoría de personas, principalmente jóvenes,  prefieren buscar las noticas por Internet –muchas veces de manera gratuita- antes que pagar por ellas. Hay que destacar que durante la charla, Baron, Santos e Iragorri reconocieron que son importantes las nuevas redes, pero que esto no significa que el periodismo deba bajar su calidad. Hace pocos meses, The Washington Post implementó el modelo de cobrar por ciertos artículos en línea, tal como lo hizo The New York Times. “Pensamos que sería una buena idea experimentar, aunque internamente encontramos cierta resistencia” comentó  Baron al periódico el Tiempo.


A lo largo de la charla, Baron dijo que no le preocupa la venta del periódico pues Bezos, quien  informó mediante una carta a la compañía,  dijo que venía con ideas para cambiar la industria. “El modelo de negocio del periodismo en Estados Unidos está roto. Estoy seguro de que un hombre tan innovador como Jeff Bezos, que fundó de la nada una gran empresa, puede abrir un camino a un futuro mejor “aseguró Baron durante la conferencia. Igualmente, la independencia editorial no cambiará; Bezos seguirá viviendo en Seattle  mientras que en Washington, el Periódico seguirá a cargo de sus actuales responsables.


Habrá nuevas formas de realizar Periodismo pero su esencia debe permanecer, lo cual es un reto en una época en la que se quiere información más rápido pero no mejor. Por ejemplo, en el caso del Washington Post, las noticias nacionales e internacionales son importantes, sin embargo no se pueden dejar de lado las noticias locales y mucho menos un énfasis sobre ellas.

Fuentes y bibliografía
http://www.semana.com/nacion/articulo/transmision-en-diferido-si-no-ganamos-plata-no-podemos-decir-verdad/354049-3
http://sociedad.elpais.com/sociedad/2013/08/06/actualidad/1375808111_947919.html
http://www.eltiempo.com/gente/ARTICULO-WEB-NEW_NOTA_INTERIOR-12988724.html
http://www.elespectador.com/entretenimiento/arteygente/medios/medios-impresos-necesitan-una-reingenieria-director-de-articulo-439357
http://www.forbes.com/profile/jeff-bezos/
Grabación tomada durante la conferencia