El texto de Monedero
llega a mí en un momento de terrible confusión. En estos últimos meses ha
venido a mi cabeza constantemente el pensamiento de que el próximo año, por
primer vez, sufragaré, haciendo el papel que se supone que debo hacer como ciudadana.
Sin embargo, recuerdo con nitidez cómo hace tres años, durante la competencia
Mockus-Santos, me involucré en ese tema, en la política. Un poco perdida me
aventuré en ese camino, sin embargo tenía claro que si hubiera podido votar, lo
abría hecho por la fórmula de matemáticos que pretendían dar un giro diferente
al país.
Ahora bien, mi
preocupación radica en que no quiero que la primera vez que marque una equis en
un tarjetón sea sobre un espacio en blanco. No caeré en la moda actual: decir
que votaré en blanco porque ningún candidato es bueno. Pero aunque lo intente,
indagar sobre las diferentes propuestas y posturas, no he dado con una con la que
esté de acuerdo –o si la he encontrado, entonces es difícil aquella elección.
Más adelante hablaré al respecto-. Porque algo que tengo claro, es que hay que
votar por quien UNO crea conveniente, no por el que las encuestas o los medios
dicen que va a ganar –el que lidere y el que es la oposición-.
Y con respecto a
esto, me parece ridículo, concordando con Monedero, que la democracia se haya
reducido al voto. Parece entonces que la única forma de participar de esta es
mediante el sufragio. ¡Y encima le llaman universal! Me parece que para que
haya una buena democracia, debe haber una buena educación. En primer lugar, el
sufragio es lo último en la cadena de la democracia. Hay que empezar por
informarse, conociendo los problemas del lugar – más allá del país, del
departamento, ciudad o pueblo-. Tras esto, es imprescindible saber qué es lo que
uno quiere y lo que considera mejor para su entorno. Teniendo esto claro, se
acude entonces a las ideas de los candidatos. Estos personajes deberían
presentarlas de forma clara, amena y concisa. Aquí enlazo con el concepto de
universal. No creo que tenga que ver con que todo el mundo pueda ejercer el
derecho. Tiene que ver con que todo el mundo conozca y tenga claro qué derecho
está ejerciendo. Pienso en un habitante de algún sitio rural, desgraciadamente,
carente de educación, que es bombardeado solo con nombres, mas no con
propuestas o soluciones. Entonces se dirige a las urnas y ve en el tarjetón un
partido cuyo nombre lleva el apellido de alguien que es constantemente
mencionado en los medios. Sin conocimiento alguno, es probable que vote por ese
partido porque es lo más familiar a él; dirá que ejerció su derecho al voto,
sin embargo, creo yo, bajo la idea de
sufragio universal, el ciudadano solo fue manipulado. Porque la universalidad del
voto más allá de que mujeres y afrodecendientes puedan votar. Es tener la
oportunidad de decidir por quién votar, basado en una previa reflexión
utilizando la educación.
Además, hace
unos días, el actual presidente anunció que se inscribiría para la reelección. En
cierto modo, lo sabía –todo el mundo-. Sus
razones, son obvias: llegar a algo de una vez por todas con el Proceso de Paz.
Pareciera que no busca calidad, sino
velocidad, para restregarle así a su oposición que si fue capaz. Hoy en mi país
una de las oposiciones más marcadas del gobierno derechista, es un partido de
ultra derecha. No sé analizar discursos políticos, pero las palabras del
mandatario estaban claras, se encadenaban una tras otra en busca del esperado,
pero no sorpresivo, desenlace: paz. Lo desconcertante es que el mandatario
parece un casete viejo recordando una y otra vez lo dicho anteriormente, pero
no la idea. Recuerdo a Monedero: “no vayas a las palabras del pasado creyendo
que ayer significaban lo mismo que hoy. Las palabras permanecen, los conceptos
cambian.” Supongo que el presidente busca
algo distinto, pero el concepto siempre ha estado. Su idea se desplaza y se
olvida del contexto ¿paz a cualquier precio? O ¿paz sin justicia? ¿Lo
importante es que en unos años los libros de colegio le mencionen como el
hombre a quien sí le funcionó un proceso de paz?
Ahora bien, me
gustaría hacer mención a un proyecto emergente de ciudadanos para ciudadanos. El llamado Partido del Tomate,
nació de personas indignadas con la política actual. Empezaron mediante las
llamadas tomatinas, lanzando tomates
a vallas con la imagen de diferentes políticos. Una vez perdido el miedo ante
estos personajes, “mentirosos, ladrones, oportunistas, falsos, traidores,
mezquinos, tiranos, déspotas, explotadores, avaros, mafiosos” el partido se
organizó bajo las consignas de “defender el medio
ambiente, rechazar la violencia, rebatir la corrupción, lograr educación con
equidad en contra de la desigualdad y construir identidad y ciudadanía por
medio del arte y la cultura.” Algo con lo que estoy de acuerdo. Y si lanzaran
candidatura, si pudiera votar por esas ideas, sería fenomenal. Sin embargo, el
Consejo Nacional Electoral exige un pago de 230 millones de pesos para poder
participar de las elecciones. ¿Es democrático? ¿Es universal? La pluralidad
política no existe en Colombia y este es el claro ejemplo. Y otra vez, Monedero,
con respecto a la democracia en Grecia “los ricos siempre intentaban darles lo
mínimo posible de ciudadanía a los pobres”. En ese entonces en la República
Helénica y ahora en Colombia. Solo los partidos políticos tradicionales tienen
el poder adquisitivo de pagarse esa vinculación. El Partido del tomate, sin
embargo, ha estado organizando una colecta por el dinero necesario. Al parecer,
se hace hasta lo imposible para que los indignados no se manifiesten. La democracia, universal, en este país,
está en manos de pocos, poderosos y ricos con intereses propios.
Ni de izquierda ni de derecha. Fuera los títulos. Lo que
importa hoy es el bienestar del país, de las personas, del medioambiente, de
los derechos, de todo en su conjunto. Así que esperaré paciente a leer con
calma todas las propuestas de los candidatos. Por ahora, me iré a lanzar
tomates.
Referencias:
Monedero, Juan
Carlos “Panfleto desde el país de los
perplejos. Razones para no entender nada o para entenderlo todo” en CURSO
URGENTE DE POLÍTICA PARA GENTE DECENTE. Seix Barral 2013
http://partidodeltomate.co/