23 sept 2012

Elogio a los CDs


Hoy en día todos estamos condenados a vivir en un mundo de tecnología, Aquellos que podemos acceder a ella, claro. Esto ha cambiado la forma en que vemos el mundo y en que nos relacionamos con él. Ya casi no vamos al cine (sin contar las famosas películas de 3D). Lo que hacemos es entrar a Internet, buscamos nuestro servidor favorito y ¡ya tenemos toda la filmografía de Tim Burton o de Leonardo DiCaprio en nuestras manos! ¡Sin salir de casa!

Lo mismo sucede con la música. Lo admito, yo soy de esas que suelen descargar música, discografías completas de artistas. Aunque debo aclarar que esto sucede únicamente cuando quiero conocer al artista a fondo o si me interesan algunas canciones. Y aquí es donde entro a hacer mi elogio a los CDs. Pueden decir todo lo que quieran, llámenme consumista, capitalista... pero para mí no hay nada más delicioso que pagar por el buen trabajo de un artista o banda que me encanta. El simple hecho de entrar a una tienda de discos, buscar el artista, coger el CD e ir a pagarlo con mis ahorros es un paseo para mí. Aunque eso es solo el inicio. Lo mejor sucede cuando salgo de la tienda de discos (porque nunca me espero a mi casa) y saco de la bolsa mi nueva adquisición. Poder apreciar el arte del disco, el booklet (el librito ese que viene con el CD, para los que no sepan), el olor a nuevo, las fotos, las letras, la idea, el concepto... 

Creo que tener un disco de forma física es  la mejor forma de conocer a un artista, una forma de comunicación entre el músico y el fanático, ya que muestran sus ideas y lo que piensan en ese momento. Es algo que no se puede apreciar tan solo con descargar las canciones o el álbum completo de Internet ¡ni siquiera si se ha hecho de forma legal! Tener un disco implica tener todo un concepto o, si no, díganme ustedes...si tuvieran la oportunidad de elegir entre un "Abbey Road" original (y eso que aún no hago un elogio a los discos negros) o simplemente descargar las canciones ¿qué sería mejor? Por supuesto, y aunque sé que esto es algo muy subjetivo, tener el disco en las manos, ver lo que pensaban los Beatles en sus últimos días… como dije antes, tener todo un concepto y poder apreciarlo.


No dejemos de comprar CDs, no permitamos que pase lo que pasó con Blockbuster. Debemos esforzarnos, al menos por nuestros artistas favoritos, en comprar de vez en cuando un CD original para poder seguir teniendo su esencia en nuestras manos... o más bien, en nuestros oídos.

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